El sitio web El lector andante, que nació en 2020 como proyecto transmedia con el libro digital El lector móvil: del jeroglífico al emoticono (en ePub y pdf) y sede digital de los cursos Edición digital y publicación en línea, básico y avanzado, se actualiza incorporando el amplio CV de nuestro colaborador lectodigitante, con numerosos enlaces que resumen los trabajos y los días de su labor editorial, pedagógica e investigadora. Buen apetito.
martes, 7 de enero de 2025
CV y portafolio digital de Javier Fernández Delgado
Publicación de la colección de 25 audiolibros BVPB-APEQ
A la Entrega de los trabajos de los proyectos de Audiolibros y de Recursos Educativos Abiertos en el Ministerio de Cultura del 27 de noviembre de 2024 por APEQ ha seguido rápidamente la Publicación de los Audiolibros 2024 por el Ministerio de Cultura el 20 de diciembre de 2024.
Son 25 audiolibros 2024 generados, grabados y editados la Asociación de Profesores de Español «Francisco de Quevedo» a partir de fondos seleccionados de la Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico (BVPB). Se ofrecen cuatro obras de teatro ─Doce retratos, seis reales, El perro del hortelano, Luces de bohemia y Bodas de sangre─, novelas, ensayos y poesía, con obras tanto en prosa como en verso, que abarcan desde finales del Medievo y el Siglo de Oro hasta la Edad de Plata, todas ellas en el dominio público y de acceso libre.
Estos 25 nuevos títulos se incorporan a los 40 ya existentes y conforman una interesantísima colección de textos sonoros, destinados tanto al público en general como aquellos docentes que deseen abordar la oralidad en sus aulas de una manera atractiva y sugerente.
La lista de 25 obras se puede encontrar en este enlace y la de los 40 de 2023 en este otro enlace.
Más información en el blog de APEQ.
Se publica el número 14 de la revista ‘Letra 15’ con dos artículos lectodigitantes
Con la llegada del otoño, a primeros de octubre esta vez, se ha publicado en línea y en abierto el número 14 de la revista digital Letra 15, que, incorporada desde 2021 al Instituto Universitario de Ciencias de la Educación (IUCE) de la Universidad Autónoma de Madrid, cumple su XI año de existencia. Abrimos esta nueva etapa con trabajos sobre Oralidad y educación, y traemos a la portada a dos figuras señeras de la Edad de Plata, la escritora Carmen de Burgos, Colombine, y el filólogo Tomás Navarro Tomás, responsable del Archivo de la Palabra.
El número cuenta con dos artículos de nuestro colaborador bloguero lectodigitante:
- L15-14-41 - Javier Fernández Delgado: Recitantes. Técnicas del proyecto de Oralidad y audiolibros para la Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico.
- L15-14-91 - Azucena Pérez Tolón y Javier Fernández Delgado: Breve antología de Carmen de Burgos, ‘Colombine’, y Tomás Navarro Tomás.
jueves, 15 de febrero de 2024
¡Primeros audiolibros en la Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico!
El pasado 13 de febrero el Ministerio de Cultura y Deporte comunicó la noticia de que ya se podía acceder a los ¡Primeros audiolibros en la BVPB!, cuyos primeros 40 títulos han sido leídos con voces narradoras de la La lectura de estos audiolibros la ha llevado a cabo la "Asociación de Profesores de Español Francisco de Quevedo".
También la web APEQ se ha subrayado la gran noticia, resultado de los trabajos de investigación, estudio y grabación para la generación de audiolibros llevada a cabo el pasado año con gran entusiasmo.
Un ejemplo es la lectura de la novela Misericordia de Galdós, conforme a un ejemplar impreso de la primera edición de 1897 que se digitalizó de la colección de la Casa Museo en Gran Canaria. La BVPB permite la consulta en línea de las imágenes facsímiles o la descarga del PDF, a los que se añade ahora la escucha del audiolibro: la ficha catalográfica facilita el acceso a esas diferentes versiones digitales en el apartado Ejemplares.
Los clics abren el reproductor de audio del navegador en una nueva pestaña y otro clic activa el inicio de la escucha.
La interfaz de audio también permite la descarga, si se prefiere escuchar en otro reproductor local.
la lista completa de los 40 audiolibros se encuentra aquí.
lunes, 12 de febrero de 2024
Dos nuevos artículo en 'Letra 15': «Cómo fabricar una 'Fonoteca' y un 'Recitario' digitales en entornos educativos» y «La biblioteca escolar digital y la Edad de Plata como situación de aprendizaje»
En febrero de 2014, en el número 1 de la revista digital Letra 15 apareció también el primero de los artículos dedicados a explorar los usos didácticos de los dispositivos móviles, que se titulaba «Sacad los móviles, vamos a leer», al que siguió en noviembre «Sacad los móviles, vamos a escribir». Eran artículos metodológicos que adoptaban la forma de dramatizaciones en el aula. A estos siguieron otros, más o menos del mismo estilo:
- Escuchando con los ojos en la era digital
- Alonso Quijano y la biblioteca digital personal (2015)
- El teléfono móvil en el callejón del Gato
- Cervantes con Goya: leyentes y mirones de caprichos y desastres (2016)
- Del jeroglífico al emoticono: cinco mil años de historia de la escritura (2018)
- Los encantadores ilustrados en el Quijote (2019)
- Recursos digitales para leer a Galdós (2020)
- El Rey Sabio para bachilleres, en su centenario (2021)
Más recientemente, los dos años pasados, la fórmula se mantiene y dos profesores, de Lengua e Historia que imparten en Bachillerato, viven con sus alumnos experiencias educativas de factura compleja relacionadas con la oralidad.
En 2022 se publicó «Cómo fabricar una 'Fonoteca' y un 'Recitario' digitales en entornos educativos» y al año siguiente, en el número 13 de Letra 15, «La biblioteca escolar digital y la Edad de Plata como situación de aprendizaje», que es la cumbre de los esfuerzos investigadores y divulgadores de una década. Ambos está relacionados: el primero muestra cómo crear 'recitarios' y el segundo diseña una situación de aprendizaje en la que se utilizan recitaciones publicadas y se crean asimismo versiones nuevas por los estudiantes que las han escuchado.
lunes, 18 de octubre de 2021
Alfonso X el Sabio, Web cooperativa 1221-2021, un proyecto educativo de lectoescritura móvil
Recientemente se ha presentado Alfonso X el Sabio, Web cooperativa 1221-2021, un proyecto educativo que conmemora el VIII Centenario del nacimiento del rey y celebra sus múltiples aportaciones la cultura universal y especialmente a la española. Se ha hecho en el curso de formación que la Consejería de Educación de la Embajada de España en Francia lleva a cabo en París, en las jornadas de las #SectionsInternationalesEspagnoles.
A destacar el énfasis del sitio web en los aspectos metodológicos y en la riqueza visual y textual que la documentación de la época ofrece a manos llenas: el rey Sabio quiso que el castellano (esa lengua en la que en la que leemos, escribimos, hablamos y cantamos) fuera la lengua oficial de las leyes y los contratos e instauró la eñe en la escritura, entre otras muchas novedades. Las videopíldoras realizadas con grabaciones de pantalla de móviles facilitan tanto la navegación del sitio como sirven de ejemplos de edición digital de gran valor didáctico.
Precisamente en una entrada anterior de este blog se mostró el estado previo de los trabajos de de la web cooperativa en El Rey Sabio para bachilleres, en su centenario» en la revista digital «Letra 15».
jueves, 17 de junio de 2021
Se publica «El Rey Sabio para bachilleres, en su centenario» en la revista digital 'Letra 15'
«Ensayo dramatizado que recoge una investigación interdisciplinar en aula de Bachillerato sobre la figura del rey Alfonso X el Sabio, su época y su imponente labor cultural. Se toma como punto de referencia el sitio «Alfonso X el Sabio: web cooperativa 1221-2021», que se ha desarrollado a la par que el artículo en un proyecto transmedia, y se practican competencias digitales relacionadas con la búsqueda de información, el uso de fuentes primarias digitalizadas, la consulta de obras de referencia y la elaboración de contenidos web, mediante el aprendizaje móvil y el uso didáctico de dispositivos personales. El artículo es un viaje de la risa al llanto y vuelta a la sonrisa o quizás al delirio.»
martes, 8 de junio de 2021
Usando diccionarios con la aplicación móvil Moon+ Reader
La versión gratuita de la aplicación móvil Moon+ Reader para Android permite personalizar los diccionarios en los que realizar búsquedas de palabras seleccionadas del texto: así, podemos asociar el Diccionario de la lengua española en línea de la RAE para la pulsación corta y el Traductor de Google para la larga. Ambos necesitan una conexión a internet, pero así se garantiza la actualización permanente de los resultados.
- Otros ajustes > Personalizar diccionario
- En la opción Dict 1 escoger Personalizar diccionario en línea
- Escribir http://dle.ear.es/%s
miércoles, 24 de marzo de 2021
Poemario y prosario de Luis Cañizal
Se acaban de actualizar con nuevas incorporaciones dos publicaciones digitales de sitio web del autor y profesor Luis Cañizal de la Fuente.
Notas para la próxima existencia (2017-2021) es un poemario dividido en estas cinco trizas:
- Sacrificados por la luz del alba.
- ...Y un dedal de la amada inmortal.
- Las provincias de Europa.
- Cinco traducciones y una versión.
- Mira Nero de Tarpeya, también llamada Autosufrimientos.
domingo, 6 de diciembre de 2020
Se publica «El lector móvil: del jeroglífico al emoticono»
La Consejería de Educación y Juventud de la Comunidad de Madrid ha publicado la obra El lector móvil: del jeroglífico al emoticono, un ensayo ilustrado sobre el impacto del mundo digital móvil en la lectura y la escritura en el entorno educativo, los debates generados y los instrumentos que se deben conocer para fortalecer la competencia digital.
Se publica en formato digital ePub, con la finalidad de garantizar su difusión gratuita y universal, que permite la lectura en el dispositivo móvil, teléfono o tableta, tanto como en el ordenador. Véase Cómo abrir y leer una publicación en formato ePub
viernes, 9 de octubre de 2020
Una actualización sobre escritura digital móvil
Es buen momento para hacer una balance sobre el estado actual de la escritura digital móvil, transcurridos 6 años desde la serie de artículos sobre el tema que figuran en este blog.
- 13 de septiembre de 2014. Escritura dibujada, escritura tecleada y escritura dictada
- 24 de septiembre de 2014. Escritura digital móvil
- 18 de octubre de 2014. La mejor forma de escritura digital
- 26 de octubre de 2014. Experimentos de escritura digital 1. Teléfonos
- 7 de noviembre de 2014. Experimentos de escritura digital 2. Tabletas
- 10 de diciembre de 2014. Se publica «Sacad los móviles, vamos escribir»
- 22 de junio de 2015. Se publica «Escuchando con los ojos en la era digital»
1. Han pasado cinco años.
- Escritura dibujada.
- Escritura tecleada pulsada con un único dedo, normalmente el índice.
- Escritura tecleada pulsada con ambos pulgares.
- Escritura tecleada deslizante, con un dedo, índice o pulgar...
- Escritura dictada.
- Escritura mediante copiar y pegar.
2. Un experimento casero de comparación de procedimientos de escritura analógica y digital.
- Leer en silencio el texto escrito: 40 segundos.
- Grabarlo en un audio digital: 1 minuto. Y otro tanto escucharlo.
- Escribir el texto mediante dictado de voz y su correspondiente reconocimiento: 2 minutos, por las correcciones.
- Escribir el texto mediante escritura tecleada pulsando con los dos pulgares en un teclado virtual de móvil: 3 minutos.
- Escribir el texto mediante mecanografía a ciegas en un teclado completo de ordenador: 3 a 4 minutos.
- Escribir a mano con bolígrafo sobre papel (y que se entienda la letra): 6 minutos.
- Escribir el texto mediante escritura tecleada deslizante en un teclado virtual de móvil: 7 minutos.
- Escribir tecla a tecla, con un dedo, en un teclado virtual: 8 minutos.
- Escribir el texto mediante escritura electrónica dibujada a mano con reconocimiento: 11 minutos.
- Leer es más rápido que escribir y también más rápido que escuchar, por eso preferimos que nos lleguen textos a que lo hagan audios, en lo que a rapidez de comprensión se refiere. El audio tiene otras cualidades, claro está, como la entonación, pero es más lento de comprender.
- Lo contrario sucede al emitir: preferimos enviar un audio que escribir un texto, es más fácil y rápido, pero tiene el inconveniente de que no se puede corregir, al contrario que el texto, que se puede revisar fácilmente antes de enviarlo.
- Lo que es mejor para el emisor es peor para el receptor, y viceversa. El dilema clásico que parecía no tener solución.
- Hay modalidades de escritura digital más rápidas que la manual sobre papel, y otras más lentas, como la tecleada deslizante, la pulsada de un dedo y la dibujada a mano. Sin embargo, estas, consiguen para ciertos usuarios salvar el muro digital, escribir y comunicarse.
- Para usuarios medios, la mecanografía a ciegas en teclados físicos o con ambos pulgares en los virtuales son formas de escritura digital el doble de rápidas que las autógrafas sobre el papel. Y además generan textos electrónicos estandarizados y perfectamente comparables, sin el problema añadido de la legibilidad de la letra personal.
- Los métodos de escritura digital más veloces tienen que ver con la creación de audios: crear un audio (y enviarlo) es rapidísimo (1 minuto); su conversión en texto electrónico para que el receptor lo pueda leer en vez de tener que escucharlo, lleva el doble (2 minutos), pero menos que pulsarlo en las teclas virtuales (3 minutos). Mecanografiarlo en ordenador lleva otro tanto o algo más (3 o 4 minutos).
- Escribirlo sobre el papel lleva 6 veces más que crear el audio y no tiene su movilidad digital. El bolígrafo solo permite anotar la mitad de palabras que la mecanografía, favorece más la memoria pero recolecta menos.
- Dictar un texto y corregir el reconocimiento es el sistema de escritura más ventajoso tanto para el emisor (2 minutos) como para el receptor (40 segundos).
- 30 de diciembre de 2016 (actualizado 2020). Uso didáctico de los dispositivos móviles
jueves, 10 de septiembre de 2020
Organizando la biblioteca digital personal
- Mediante la aplicación o programa con la que se ha creado el documento, que es necesario abrir primero para poder realizar la búsqueda después. Es el caso del correo electrónico en cualquiera de sus versiones: primero se abre el programa, la aplicación o la versión web en el navegador y luego se accede a las bandejas con los correos individuales. En estos hay tres parámetros que ayudan a encontrar lo que se desea: el creador (remitente o emisor), el asunto y la fecha. Gmail, por ejemplo, agrupa los mensajes individuales en conversaciones, encadenando los intercambios y presentándolos juntos. El programa de notas Keep también funciona así, a la vista en la propia aplicación móvil, pero de forma opaca para el usuario que quiere localizar los textos o las imágenes anejas en carpetas accesibles con un explorador de archivos. En Android hay que tener permisos de superusuario para consultar el interior de las carpetas /data/data donde se encuentran ocultos los datos de muchas de las aplicaciones. Normalmente, pues, no se pueden coger en esos sitios inaccesibles
- Mediante un explorador de archivos, ya que los documentos aparecen colocados en las estanterías digitales (carpetas) de forma visible para el usuario, que puede acceder a ellas. Es el caso de los escritos creados con los procesadores de textos, que siempre hay que escoger guardar en alguna carpeta y para ello deberemos darle un nombre de archivo. Quedan fijadas entonces cuatro atributos que permiten identificarlo: nombre de archivo, tipo (la extensión de archivo que identifica la aplicación que lo abre), la fecha y el tamaño.
- Hay aún una modalidad mixta, de archivos que podemos identificar de forma individual y copiar o mover a nuestro antojo, pero de forma limitada. En WhatsApp las imágenes, vídeos y audios están en carpetas accesibles mediante el explorador de archivos y pueden ser abiertas por cualquier aplicación especializada; pero los textos están codificados en archivos que únicamente puede abrir la aplicación de mensajería. Así ocurre también con la aplicación de notas Evernote.
Cada vez más aplicaciones (salvo WhatsApp) conservan una copia de los archivos en sus servidores de la nube, asociados a nuestra cuenta personal, de forma que lo que haya en un terminal concreto no es lo decisivo, sino lo que exista en la nube, que es la referencia para sincronizar los terminales. Por ejemplo, el correo, o las notas de Keep, que pueden ser consultadas y editadas tanto desde la aplicación para Android en el teléfono como en la tableta o el ordenador de sobremesa mediante el navegador, accediendo al sitio web keep.google.com. Si actualizamos una nota en un dispositivo, y tenemos activada la actualización, en poco tiempo los cambios ascienden a la nube y luego descienden a cualquier otro terminal en el que tengamos nuestra cuenta personal y esté también activada la actualización y sincronización de datos. Es fácil comprobar este hecho con el correo o las aplicaciones de chateo digital.
Nuestra biblioteca digital personal se extiende a la nube y muchos contenidos poseen réplicas en diversos dispositivos: el expurgo en uno no implica necesariamente el expurgo en todos ellos. El asunto del borrado definitivo de datos almacenados por nuestros proveedores de aplicaciones en nuestras cuentas de usuario es uno de los más peliagudos, porque pone sobre la mesa las limitaciones existentes en el control sobre nuestros propios datos. La propiedad no es lo mismo que el acceso.
- Hay muchos elementos digitales efímeros, muchísimos más que los analógicos, de tal forma que expurgarlos se convierte en una prioridad. Por otra parte, nada raro, porque es lo mismo que hacemos con el papel. La frecuencia con la que hay que acometerlo depende de la memoria de almacenamiento disponible. Hay programas, como los de correo, que hacen expurgo automático transcurrido un plazo temporal pero, en contraste, las carpetas de descargas hay que limpiarlas a mano cada tanto, al igual que las papeleras de los sistemas operativos de sobremesa, ya que los de sistemas móviles carecen de ellas, porque terminan saturándose, desbordándose e impidiendo el funcionamiento general.
- En el mundo analógico los libros están colocados en librerías, estanterías y baldas, más o menos ordenados, y los documentos impresos o manuscritos en archivadores y carpetas localizadas en habitaciones especiales y mobiliario específico. En el mundo digital existen los dispositivos de almacenamiento, estructurados en carpetas y ficheros, que son los equivalentes virtuales de librerías, estanterías y baldas. Discos duros internos y externos, pinchos USB, memorias de dispositivos móviles, almacenes en la nube.
- Los ficheros están desperdigados por todos ellos, acaso duplicados, olvidados y desde luego sin indexar. ¿Qué hacemos con los nuevos ficheros, dónde los colocamos? ¿Y con los antiguos, cómo los ordenamos para que sean fáciles de recuperar? Renombrar los ficheros es la tarea más crítica, porque es la forma de asegurar que una búsqueda con el explorador o gestor de archivos dé resultados. Un fichero mal nombrado es una obra desaparecida. Pero luego hay que recolocar los ficheros en una estructura de carpetas u dispositivos que tenga algún sentido, y permita el crecimiento, porque la única manera de que disminuya el número de títulos de nuestra biblioteca es cuando se estropea el disco duro que contiene libros y documentos y no es posible recuperarlos. El resto de posibilidades apuntan siempre al crecimiento, no diremos exponencial, pero poco menos.
- Hay muchos documentos digitales que viven, como indicamos más arriba, en sus aplicaciones nativas, correos y mensajes, sobre todo. Algunos merecen sobrevivir al expurgo automático o manual y descender a una estantería virtual, donde puedan ser conservados y recuperados. Hay conversaciones de chat que se pueden exportar como documentos de texto o pdf y descargarlos a una balda virtual. Hay correos importantes que se pueden descargar como documentos pdf para preservarlos, pero no a la carpeta temporal de Descargas, sino a un destino más definitivo y menos cajón de sastre.
- La única manera de sobrevivir siempre al desastre es tener varias copias de la biblioteca digital, una de ellas en alguna nube. Y si además esa nube es capaz de sincronizarse con carpetas locales, miel sobre hojuelas.
- Los especialistas en ordenar la información son los bibliotecarios y documentalistas, que se sirven de los metadatos para ordenar y recuperar los datos. El título de un fichero es un metadato, como lo es el nombre del autor, su título, su contenido, su tamaño, su formato, su fecha... Si tengo esos metadatos, podré buscar por ellos y recuperar todas las obras de un autor o un contenido, aunque su título no los recoja. En el mundo analógico esa tarea de clasificación la realizan unos pocos mortales, pero la mayoría coloca los libros por orden alfabético o temático, más o menos, y tira millas. Pone también una etiqueta o titulillo en el archivador o la carpeta y sanseacabó. En el mundo digital hay programas que son capaces de trabajar con los metadatos de las obras, cosechándolos o permitiendo que el usuario los introduzca fácilmente. Por ejemplo, el gestor de libros electrónicos calibre.
- Si no damos el paso a la gestión bibliotecaria de metadatos, sigamos la buena práctica de renombrar con sentido y confiar que el buscador del explorador de archivos tenga los filtros necesarios para recuperar lo que buscamos.
miércoles, 6 de mayo de 2020
El confinamiento de 2020 y la biblioteca escolar digital
No se pueden usar en estos tiempos las bibliotecas escolares, no porque no existan, que lo hacen, ni porque estén cerradas, que lo están, sino porque no son digitales. Son solo físicas, aunque algunas tengan un catálogo en línea (AbiesWeb y otros) que describe ejemplares tangibles como libros en papel o discos con música o vídeos de películas o documentales, ahora inaccesibles en sus estanterías físicas.
Habíamos pensado que solo merecía la pena catalogar los ejemplares físicos de libros, audios y vídeos, mientras que para los ejemplares digitales estaba Internet y cualquiera podría dar con ellos: ¿para qué catalogarlos? No estaban colocados en una estantería en la que se pudiera coger fácilmente y de forma reglada el ejemplar con una mano. Internet quedaba fuera, salvo para un catálogo en línea que buscara en las colecciones físicas. Aunque sabíamos ya que Internet es un bosque espeso y algo tenebroso donde es difícil orientarse y muy fácil perderse o confundir una baya silvestre venenosa con una perfumada zarzamora.
Los profes buscan en estos tiempos de confinamiento recursos digitales que ofrecer a los alumnos y estos en consecuencia rebuscan también como pueden en las entrañas de la red.
¿Pero no sería mejor que buscaran en primer lugar en el catálogo de la biblioteca escolar y que este les respondiera ofreciendo varias posibilidades y resultados en los que confiar porque precisamente están incluidos en el catálogo escolar y han pasado el filtro correspondiente? Esta podría ser una lista de posibles resultados de una búsqueda, si hubiéramos hecho los deberes:
- Libros u obras existentes solo en soporte físico: por ahora no se pueden utilizar. Además, hay solo un ejemplar.
- Libros u obras que tienen soporte físico pero también versión digital accesible en el propio catálogo, donde está almacenado el ejemplar virtual, como el texto completo de la obra en formato PDF. El número de copias que se pueden descargar es indefinido.
- Libros u obras que tienen soporte físico pero también versión digital accesible mediante un hiperenlace a Internet a un repositorio o biblioteca virtual fiable, como Redined, Procomún o la Mediateca de EducaMadrid (donde el profesor puede subir materiales y compartirlos), Biblioteca Digital Hispánica, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, Europeana, portales web educativos...
- Libros u obras que no tienen soporte físico, ni lo han tenido nunca, porque son obras nacidas digitales, de las que el catálogo custodia una copia en local, directamente accesible, en formatos como PDF o EPUB.
- Libros u obras que no tienen soporte físico, ni lo han tenido nunca, porque son obras nacidas digitales, de las que el catálogo tiene una dirección web a un repositorio fiable donde es accesible el recurso digital.
- Libros u obras digitales que se sabe que existen y son de interés escolar pero de las que, de momento, se desconoce cómo acceder a ellas.
Las bibliotecas escolares deberían tener estanterías físicas y también estanterías virtuales, con ejemplares virtuales propios o que yacen en otras colecciones digitales, pero que están referenciados y son accesibles a los usuarios del catálogo escolar. Un catálogo que ha pasado el filtro de la fiabilidad, ya que son educadores quienes lo han ejecutado.
Tenemos que crear bibliotecas escolares que no cierren cuando hay una pandemia. Al contrario.
jueves, 19 de marzo de 2020
Leyendo en otro idioma con el visor de calibre
El programa calibre, así con minúscula, es un gestor de libros electrónicos que permite no solo leerlos, mediante un visor ─tema de este artículo─, sino también editarlos y convertirlos de un formato a otro.
calibre es un programa abierto multiplataforma imprescindible para todo buen lector digital que guste de practicar la lectura en todo tipo de terminales.
En este caso el cuento se aplica a los ordenadores personales y los portátiles que corran en Windows, donde Microsoft Edge ha eliminado (2019) el lector integrado de epub que tan útil se demostró.
Leer en dispositivos móviles libros electrónicos en formato epub es muy fácil y cómodo, mediante FBReader, pero hacerlo en el PC es otro cantar. Afortunadamente calibre ha mejorado mucho el visor, que ofrece numerosas prestaciones para el lector exigente, incluida una forma comodísima de leer en otro idioma con un traductor instantáneo enlazado. De paso, si queremos leer en español con todas las garantías, podemos ponernos el Diccionario en línea de la Lengua Española que gestiona la Real Academia.
Instalar y abrir calibre en el ordenador.
Desde la página oficial de calibre se accede a la última versión para descargar, bien mediante instalación en Windows u otro sistema operativo (salvo Android e iOS), o mediante la descarga de una versión portátil que no necesita instalación.
Una vez instalado, al abrir el programa se nos aparece la interfaz general con las principales opciones: añadir libros, convertirlos, leerlos (Mostrar) o modificarlos.
Debemos tener presente que calibre crea su propia biblioteca en la carpeta Documentos/Biblioteca de calibre, donde almacena copias de los libros que añadimos o las versiones convertidas o modificadas.
Un procedimiento habitual podría ser: primero añadir un libro y luego leerlo pulsando en Mostrar, mediante el visor que se abre.
Leer de forma independiente con el visor de calibre.
Pero hay otra forma complementaria de la anterior, que consiste en abrir directamente un epub mediante el visor de calibre. Incluso, se puede establecer que el formato epub sea abierto por defecto mediante el visor de calibre.
En el explorador de archivos de Windows, al pulsar en botón derecho del ratón sobre el archivo epub para la opción Abrir con - Elegir otra aplicación - Más aplicaciones se presentarán las tres posibilidades que ofrece calibre:
Es recomendable activar primero "Usar siempre... para abrir archivos .epub" y luego pulsar en la opción del visor (The calibre e-book viewer) y en Aceptar, lo que provoca que el libro se abra en el visor, pero sin que se active el gestor principal ni se cree una copia de la obra en la Biblioteca de calibre.
La lectura independiente con el visor permite comprobar la obra u ojearla sin que se incluya de momento en nuestra biblioteca.
A partir de ahora al pulsar en un epub se nos abrirá el visor de calibre. No obstante, mediante la opción de botón derecho Abrir con - Elegir otra aplicación - Más aplicaciones podemos abrir el epub con el editor (e-book editor) o con el gestor de calibre (main program), aunque no sea mediante el procedimiento por defecto. Esta última incluirá una copia de la obra en nuestra biblioteca de calibre.
Veamos la interfaz mejorada recientemente del visor.
La interfaz de lectura del visor de calibre.
De entrada el visor presenta la portada de la obra en un entorno desnudo listo para leer, pero pulsando en el botón derecho de ratón se visualizan las opciones de controles del visor.
Ahora la barra de herramientas está a la vista en la pantalla normal y se puede rápidamente modificar el tamaño de la letra, ir al índice (tabla de contenido), buscar algo en el interior de la obra o abrir un libro distinto.
Los marcadores.
Si queremos hacer una lectura más útil, una funcionalidad muy necesaria es la de poder seleccionar u marcar aquellas palabras, frases o párrafos que nos parezcan destacables, de forma que la siguiente vez que abramos el libro podamos recuperar esos marcadores, o exportarlos incluso.
Al pulsar en el botón de Marcadores se abre un panel derecho que permite crear un Nuevo marcador a partir de un texto seleccionado. Según hemos activado antes en Preferencias ("Mantener una copia de las anotaciones y marcadores en el archivo del libro") el marcador permanece en el libro aunque se cierre y aparece cuando se vuelve a abrir en la aplicación visor de calibre. Es una lástima que los marcadores no se visualicen también como párrafos coloreados en el propio panel de texto de lectura, para que el acceso a ellos fuera más rápido y fácil.
Leer en otro idioma con traducción inmediata.
Imaginemos ahora que abrimos un libro en inglés, como este sobre la historia de las habitaciones de la casa, At Home de Bill Bryson, y queremos traducir una palabra o, mejor, una frase. Para ello debemos activar la opción de Consultar, que abrirá un nuevo panel a la derecha, encima del de Marcadores.
El panel de Consultas permite Añadir más orígenes a los que ya vienen por defecto con el programa, como por ejemplo el diccionario en línea Reverso o el Google Traductor, escribiendo con esta sintaxis exacta:
- https://translate.google.es/#view=home&op=translate&sl=en&tl=es&text={word}
- https://translate.google.es/#view=home&op=translate&sl=auto&tl=es&text={word}
Como consecuencia, cuando seleccionamos un párrafo en el panel de lectura podemos leerlo de inmediato en la traducción de Google Traductor, sin necesidad de copiar y pegar.
Lo mismo se puede decir para las palabras sueltas o frases, de forma que puede ser una ayuda inestimable para animarnos a leer en otro idioma. Por ejemplo, en alemán:
Se puede disminuir el tamaño de la letra del panel de Consultas para que quepa más texto mediante botón derecho - Alejar.
Si se quiere, se puede cambiar el elemento de consulta y seleccionar, por ejemplo, Reverso Diccionario.
Leer en español con el Diccionario en línea de la Lengua Española de la Real Academia.
Para añadir la posibilidad de consultar el significado o la etimología de una palabra en español mientras leemos con calibre podemos usar el panel de Consultas. Tras activarlo con su botón, pulsamos en Añadir más orígenes escribiendo con esta sintaxis exacta:
- Diccionario de la Lengua Española
- https://dle.rae.es/{word}
Ahora, al seleccionar una palabra del texto se activa su consulta inmediata en el Diccionario.
Feliz lectura.
Nota final sobre una configuración cómoda de calibre. Conviene activar algunas opciones desactivadas por defecto, como la barra de herramientas lateral.
La barra de herramientas lateral se puede personalizar, moviendo las opciones más frecuentes arriba, para mejor acceso en pantallas pequeñas.
domingo, 24 de febrero de 2019
El lector móvil
En marzo de 2019 se ofrece un curso de formación del profesorado sobre dicha materia en CTIF Madrid-Norte, que tiene una publiweb de referencia El lector andante.
















































